La Voz Silente de la Pobreza (Reflexión sobre la Tuberculosis)
Palabras clave:
tuberculosis, voz, pobrezaResumen
En los rincones donde el sol no llega,
y el techo gotea promesas rotas,
allí habita un susurro antiguo,
la sombra del pulmón que tose.
La tuberculosis no grita, no truena,
camina descalza por calles sin nombre,
se esconde en el polvo, en el hambre,
en el silencio de los que no duelen.
No es solo bacilo, ni sangre en pañuelo,
es pobreza con nombre y apellidos,
es el cuerpo que nunca comió lo justo,
es el alma que duerme sin abrigo.
A veces se disfraza de olvido,
otras, de negligencia y de miedo,
y siempre, siempre, de injusticia,
pues su refugio es la miseria eterna.
¿Qué culpa tiene el niño fl aco,
la madre exhausta, el viejo encorvado?
Si su delito fue nacer sin suelo,
vivir donde la salud es un lujo negado.
No basta con curar con medicina,
si no sanamos también la herida social,
la que abre el hambre, el desprecio,
la que nunca sale en un análisis clínico.
Porque mientras exista un mundo partido,
la TB no será un recuerdo,
será sentencia en las costillas del pobre,
será legado de un sistema ciego.
Que no muera más por lo que es prevenible,
que no se calle más lo que es evidente:
la tuberculosis es espejo de la inequidad,
y en su aliento, nos juzga silenciosamente.